lunes, 2 de junio de 2008

HECTOR LAVOE VIVE


En la foto no es el gran Hector Lavoe, sino el gran Pacho Hurtado


'Héctor Lavoe nunca mató a nadie'
Por Eduardo Abusada Franco Fuente Trome

El 'Chim pum, Ca-llao' y el 'Rey de la puntualidad' se funden bajo sus gigantescos anteojos. Pacho Hurtado es, para muchos, el mejor intérprete de Héctor Lavoe en el mundo y no solo por el asombroso parecido físico, sino también por su voz y amor a la salsa. Como artista se siente indignado por la política de las autoridades porteñas de borrar los murales del ícono boricua, pero como chalaco le duele, aún más, la violencia que está desangrando su querido puerto.

Pacho, ¿por qué crees que han borrado los murales de Héctor?
Pienso que se da una coyuntura un poco extraña. No es esta la imagen del Callao (la guerra de delincuentes), la realidad es otra. La labor que hace la policía es importante en estos momentos y conozco al general Debenedetti, pero no creo que su intención sea ir contra estos íconos del pueblo. Se han equivocado al meter en un mismo saco todo esto y de repente no evaluar el significado pictórico que le daba cierta identidad a la gente chalaca. Esto no solo se da en el Callao. Por ejemplo, en Mendiburo, en Miraflores, hay un grafiti muy bonito de Héctor Lavoe.

Muchas de estas pintas son también de los delincuentes caídos y hacen ver como mártires a simples asesinos.
Exacto, y esas pintas no te dicen nada. Con las de Lavoe se resalta al artista, el legado musical que tú quieres conservar. Pero de otro lado, nadie quiere resaltar la vida de un delincuente. Hay jóvenes de la calle que son artistas talentosos y, si les ofreces cien soles por pintar a fulano o tal figura, te lo van a hacer.

¿Por qué ha calado tan hondo la imagen de Lavoe en el Callao?
Por su gente, los chalacos son muy alegres. Acuérdate que por el puerto llegaban los primeros discos de salsa. Gente muy tradicional como Pocho Rospigliosi, que tenía contactos con vaporinos, iba al puerto a conseguir los discos que venían de Nueva York. Después se distribuían en Lima. Entre los salseros antiguos era bacán tener la primicia. Decían 'me acaban de traer este disco del muelle'. Es más, a Héctor Lavoe nadie lo conocía. En los primeros discos de Willie Colón no salía su foto. Lo maravilloso es que empiezan a identificarlo por su voz, no por su imagen. Es su voz la que lo magnifica. Recién al cuarto o tercer disco aparece la imagen de Lavoe muy jovencito. Cuando estábamos en el colegio, con mi amigo Walter juntamos un dinerito y compramos nuestro primer disco, 'El Juicio', de Lavoe. Era de vinilo, hasta ahora lo tengo. No podíamos escucharlo porque no teníamos tocadiscos, íbamos a casa de otro amigo a tocarlo (ríe).

Pero debemos reconocer que si bien Lavoe no era un delincuente, andaba vinculado con los bajos fondos.
No estoy de acuerdo con ese concepto. Héctor Lavoe nunca mató a nadie, nunca estuvo preso. Habrá estado en alguna que otra bronca como cualquier persona, como tú o como yo, pero su daño era para él mismo. Él solo se hacía daño. Era el amigo del barrio. Era siempre un mensaje de alegría a través de su música. Ese es su legado. Lo que pasa, y debemos reconocer, es que este tipo de música estuvo también en las cantinas del Callao. Yo no he sido cantinero, pero cuando iba al colegio veía en los bares las radiolas y rocolas con la música de Willie Colon, la Fania, y ahí había gente que luego de cometer una fechoría, se metía a las cantinas y se ponía a bailar y esta música se identificaba con ellos.

Bueno, pero algunos salseros sí se vincularon mucho con la delincuencia. Frankie Ruiz, otra leyenda de la salsa, incluso cantaba en la cárcel.
Él tuvo un problema de drogas y por eso cayó preso un tiempo, pero no porque era un delincuente o un asesino que andaba con pistola. Estuvo preso por tráfico o porque le encontraron drogas y no supo justificarlo. Frankie Ruiz fue un hombre que tuvo desengaños que lo llevaron al alcoholismo. Por eso muere de cirrosis muy joven. Pero esa gente se hace daño a sí misma. Ahora, ni Héctor Lavoe ni Frankie Ruiz, ni aquellos artistas que tuvieron problemas con la ley, pueden ser ejemplos de nada. Son ejemplos de lo que no se debe hacer, ese es el mejor ejemplo de Lavoe.

Ahora, que a 'Pedrito', 'Los Noles' y demás 'joyitas' les guste la salsa, no es culpa de Lavoe.
Va por ahí. Yo he vivido en el Callao toda mi vida y casi todos en el barrio nos enamoramos de la voz de Héctor Lavoe y su música. Si se trata de borrar las pintas que pueden ocasionar violencia, también podríamos mencionar el caso del 'Señor de los Milagros'. Fue el primer grafiti que causó revolución entre los esclavos de aquella época y podríamos calificarlo de subversivo, y no lo pudieron borrar. Antes de que esta situación de violencia pase en el Callao, las imágenes de Lavoe eran consideradas de alegría y nadie las tocaba.

¿Te asusta caminar por el Callao?
En ese sentido, yo debo agradecerle mucho a la imagen de Lavoe. Aunque te parezca mentira, ha generado cierto cariño hacia mi persona. Muchas veces en mi barrio, en Santa Marina, iba a cantar y cuando no llegaba mi carro, salía a la avenida a buscar un taxi y me encontraba con los chicos malos de la calle, con los 'Juanito Alimaña' y con los 'Pedrito Navaja'. Me decían 'tío Pacho, cómo estás' y me ayudaban a llevar mis cosas. Me dicen que conmigo no chocan, pero cuando venía un amigo de mi hija, se lo levantaban con todo.

¿Se siente Héctor Lavoe?
No me disfrazo para ser Héctor Lavoe, yo soy así. Usé 20 años barba, un día me afeité y mi madre no quería abrirme la puerta, pensaba que era otro. Mi hija me dijo 'te pareces a Lavoe' y así empezó. Me molesta cuando me dicen 'el Lavoe peruano', porque él es único, no hay otro.

Cuéntame de él. En el concierto que dio en 1986 en la Feria del Hogar, ¿llegó tarde también como era su costumbre?
Según me cuenta Delgado Aparicio, se firmó una cláusula en que había que cuidarlo y no podía salir a la calle. No podía ir a cualquier parte sino estaba acompañado. Yo fui a las seis presentaciones que hizo y, felizmente, llego a tiempo y tuvo una actuación impecable. Era conocido que se perdía.

¿Es cierto que bajó a 'Los Barracones' a malograrse?
Surgieron las leyendas de que estuvo aquí, allá. Yo no tuve contacto con él, pero sé que solo la pasaba entre el Sheraton y la casa de Hugo Abele (hijo del empresario que lo trajo).

¿Pero era tan adicto a las drogas como se le ve en la película que interpreta Marc Anthony?
No exagera, es más, de repente no muestran todo lo que fue. Él era una persona muy enferma. Te lo digo porque he tenido oportunidad de recibir información de músicos que vivían con él. Era un tipo mal aprovechado, que no tuvo ni la familia ni la esposa que necesitaba. 'Puchi', su mujer, no lo pudo cuidar, ella también era adicta.

¿Qué le cantarías a estos muchachos que han desatado la guerra chalaca?
'Ausencia', esa que dice: 'no importa tu ausencia, te sigo esperando'. Porque sigo esperando el respeto, el amor a la tierra, el amor al Callao. La tierra se respeta. Como dice Lavoe: 'yo soy la fama y no te digo adiós, te digo hasta siempre. Pero ya sabes: ¡Respeta, respeta!'